2017: adiós al ecosistema de la innovación

16 Enero, 2017 / Artículos
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Adiós 2016: abrimos regalos, repartimos abrazos y reflexionamos de lo que fue y lo que pudo ser en diversas áreas de la economía y por cierto de la innovación.

Ahora lo que corresponde es avanzar y enfocarnos de lleno en los desafíos que trae este nuevo año que ya comenzó.

La primera tendencia que aparece con fuerza en el horizonte chileno es la innovación corporativa, es decir, la vinculación de las grandes empresas con esta fuerza disrruptiva a la que ya se han sumado activamente el Estado, la academia y por cierto los propios innovadores.

Y no se trata de que la innovación corporativa estuviese ausente en estos últimos años, sino más bien que han respondido a un proceso más interno para comprender su impacto y recién ahora poder vincularse con más fuerza con el resto del ecosistema. ¡Bienvenidos! ¡Los necesitamos! ¡Trabajemos juntos!

Lo anterior empuja una segunda gran tendencia para este 2017: la visibilidad de una innovación con desafíos medibles y con focos específicos en ciertas industrias. Por ejemplo, a una transnacional ligada a la energía le importará mucho enfocar sus esfuerzos en apoyar el desarrollo de una innovación ligada a su industria.

Y la gracia es que todo ello será mucho más visible, participativo y probablemente con más recursos para impulsar las ideas que hace tiempo estaban esperando el paso decidido que deben dar las organizaciones privadas más grandes.

La última tendencia, y aquella que empujamos con fuerza quienes como yo nos sentimos comprometidos con difundir la innovación, será el inicio de su masificación en la sociedad: más personas comenzarán a hablar de “innovación” y de los “innovadores”, comienza una etapa en que aparecerá como tema en un almuerzo y al menos uno de cada diez chilenos podrá decir “yo conozco” a tal o cual innovador.

Esa masificación permitirá abandonar la idea de un “ecosistema” y abrirá las puertas de una sociedad en la que estaremos todos involucrados activamente: los estudiantes exigirán innovación en sus mallas de estudio y los profesores tendrán que hacerse cargo del tema en el aula; las autoridades de todos los ministerios impulsarán la innovación desde sus pilares y el Congreso debería legislar en torno a ella; y en proceso de mediano plazo que comienza ahora veremos como los municipios, los clubes deportivos, las juntas de vecino e incluso en la plaza del barrio la innovación será abrazada y defendida.

No puede ser de otra forma. No puedo imaginar que alguien o algo revierta un tema tan transversal como fundamental para Chile y devuelva a la innovación a un lugar anónimo y elitizado del que tanto costó sacarla.

O te subes o te subo. Pero la innovación nos lleva a todos. A TODOS

El científico e innovador, Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons, recomienda este artículo.

 

FUENTE

 

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