¿Cómo producir un ecosistema de innovación en tu empresa?

27 Septiembre, 2017 / Artículos
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La innovación no depende de un solo sujeto con grandes ideas, sino de un cambio de mentalidad y organización en cada uno de los trabajadores. Lo primero que necesitamos tener claro es que el principal objetivo de toda empresa debe ser hacer del conocimiento y la creatividad algo accesible, algo que no tenga propiedad.

Para innovar, la empresa no necesita concentrarse en el genio de un solo sujeto ni su capacidad para crear un nuevo producto, sino velar por el continuo fluir de nuevas propuestas. Para ello es indispensable definir los modelos de innovación que mejor calen con los objetivos estratégicos de la compañía.

Pero no basta con querer innovar. Para alcanzar éxitos innovadores, la compañía debe generar oportunidades reales de innovación y no quedarse sólo en mensajes motivacionales. Si la empresa genera estas oportunidades, a partir de la primera vez que alguna de las personas rompa con lo establecido y tradicional, se convertirá en un difundidor y multiplicador de procesos de innovación tanto en su trabajo como en el de los otros.

También es importante quebrar la relación unidireccional de preguntas y respuestas con el experto. Cada uno de los integrantes de la organización piensa y concibe ideas, el deber de la empresa es generar los espacios y condiciones para que todos las manifiesten. Luego las preguntas y respuestas serán multidireccionales.

Por esta razón es preciso que desde el departamento de recursos humanos se generen espacios de reflexión y concentración, lo cual podría desencadenar en todos los trabajadores un efecto positivo y determinante en la producción y calidad de ideas.

Una vez que su equipo empiece a generar ideas y productos, entonces será necesario mostrarlos. Exponer frente a los otros lo que pensamos y hacemos es la única manera de recolectar suficientes puntos de vista que nos permitan mejorar el producto.  No basta con mostrarlo a los responsables, sus conocidos o terceros también conforman la red de apreciaciones. Mientras más puntos de vista se tenga sobre el producto mayores probabilidades de mejorarlo tendremos y por ende también de aceptación dentro del mercado.

Las salas de reunión no son espacios para pasar el rato nada más. Son potenciales espacios de trabajo, donde los integrantes de la compañía pueden discutir y desarrollar ideas.

Actualmente, lo mejor es que el facilitador sea rotativo, con la finalidad de aprovechar el aporte de cada integrante y facilitar el entendimiento y acercamiento entre los trabajadores, a través de intervenciones equitativas en cuanto al tiempo de intervención y enfocada hacia los temas centrales de la reunión. Si uno solo habla los otros se distraen. Si cada uno espera su momento mientras escucha, cada uno estará permanentemente atento.

Definitivamente para ser innovadores como compañía, requerimos de un personal con ideas innovadoras y para ello requerimos de una empresa con formas de trabajo también innovadoras. Un cambio de mentalidad desde el centro de nuestras empresas y compañías es lo que dinamita cómo cada trabajador desempeña su cargo. Si el cambio surge desde la mente y el corazón, entonces la realidad será distinta.

El científico e innovador, Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons, recomienda este artículo.

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