¿Cuándo la Mentoría Aumenta las Posibilidades de Éxito?

25 Octubre, 2017 / Artículos, Sin categoría
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Desde hace un tiempo sabemos que los emprendedores nacionales deben tener foco primero en el equilibrio financiero y luego en el mercado internacional. Para eso, los mentores se convierten en la clave: trasladan a los emprendedores sus experiencias anteriores, enseñándoles prácticas emprendedoras adecuadas (“premes”), y aportan una perspectiva estratégica experta sin sesgo emocional.

Hoy, sin duda, la mentoría adquiere una relevancia fundamental en la creación, crecimiento e internacionalización de nuevos negocios, y ya es el mismo emprendedor el que está comprendiendo que un mentor es crítico en la dirección de su proyecto, al ser un medio para replicar prácticas aptas desde otras experiencias.

También el concepto de mentoría se ha ido precisando, y si antes era muy general, cualquier consejo que alguien con un poco más de experiencia pudiera proveer, hoy podemos distinguir entre tipos de mentores.

Están los mentores generales, capaces de conducir y acompañar al emprendedor durante todo su viaje, y los mentores más específicos y funcionales, capaces de guiar un tema particular, como marketing o producción, por ejemplo. También se han ido especificando las características que requiere un mentor. Mientras se espera que un mentor general haya tenido éxito en su emprendimiento, un mentor funcional en tanto, sólo necesita ser especialista en su área.

Pero lo anterior no basta para determinar el éxito en una mentoría, como tampoco la mentoría es igual a éxito siempre. La mentoría aumenta las probabilidades de éxito, pero de ninguna forma las asegura.

La primera dificultad con que nos topamos es que el éxito en un emprendimiento ni siquiera está definido. Cada emprendedor define el éxito de forma diferente.

Por mi parte, he llegado a una definición que tiene que ver con tres parámetros objetivos: el primero es el nivel de ventas en un tiempo específico; el segundo es alcanzar el punto de equilibrio financiero, y en tercer lugar, lograr la inversión de un tercero. Nuestra definición de éxito exige la presencia de al menos dos de estos hitos en un proyecto emprendedor.

En mi rol como mentor he buscado motivar a los emprendedores, evitar que ellos pasen por los mismos problemas que yo tuve y transmitirles el conocimiento que fue clave para sacar mis proyectos adelante.

En ese sentido, el emprendedor debe ver a su mentor como a alguien con más experiencia, con más conocimiento, que lo pueda ayudar a crecer. Es clave construir una relación de mucha confianza entre ambos.

Debe haber optimismo y positivismo, buscar pasarlo bien con el proyecto. Para el mentor siempre es interesante y refrescante conocer proyectos que se están llevando a cabo y conocer ideas nuevas, pero el mentor no va a cambiar su vida si no hace una mentoría.

Por eso los emprendedores deben ser muy francos respecto de su situación y estar dispuestos a seguir las recomendaciones, ser receptivos. De esa forma, es fácil que logren tener un mentor interesado en trabajar con ellos.

El científico e innovador, Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons, recomienda este artículo.

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