El ADN digital: la verdadera transformación

29 Marzo, 2018 / Artículos
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Digital es una era, un impulsor habilitado por el uso de tecnologías exponenciales como la movilidad, la nube o la analítica. Tecnologías que se van entretejiendo en lo profundo de la vida cotidiana de cada persona y en el corazón de cada industria; y que han obligado a las empresas a entrar en nuevos campos de acción y de batalla.

En el mundo de los negocios hablar sobre digitalización es complicado, ya que integrarla en la vida de la empresa, es un proceso quirúrgico que implica transformar su ADN, lo cual es un desafío mayor que inicia desde la comprensión adecuada de la transformación digital y cómo llevarla a todos los niveles de la estructura empresarial.

En el estudio anual “Alinear a la organización para el futuro digital” que realizan la Escuela de negocios del MIT y Deloitte, se muestra que a pesar de que más del 90% de los líderes en las empresas cree que su industria se verá ampliamente afectada por las tecnologías digitales, solamente el 44% considera que está preparado adecuadamente para enfrentar la disrupción.

Desde mi visión, la transformación digital tiene que ver con las capacidades para adaptarse rápidamente a los cambios del entorno, idear y lanzar nuevos productos y servicios ágilmente, expandirse geográficamente de manera estratégica, e incluso desarrollar nuevos modelos de negocio; todo basado en una plataforma tecnológica que permita tomar decisiones en tiempo real y cambiar el rumbo de manera flexible y menos costosa.

En ese sentido, comparto seis componentes fundamentales para que las empresas, sin importar su tamaño o industria, puedan generar o fortalecer su ADN digital:

  • Pensar exponencialmente: Que las tecnologías disruptivas crezcan de manera exponencial, habilitan la posibilidad de que las organizaciones también lo hagan. Establecer metas ambiciosas obligará a buscar crecimientos sustanciales.
  • Ejecutar de manera ágil: Desarrollar nuevas ideas y probarlas en tiempos reducidos, así como permitirse fallar, posibilitará aprender de los errores y descubrir rápidamente el camino más adecuado a seguir para la empresa.
  • Cambiar la cultura: Traer a la organización personas o equipos orientados al diseño, la creatividad o la innovación, provocará un cambio en la forma tradicional en que la compañía piensa y opera. Hay que considerar que esto pasará y apoyar desde el liderazgo esta nueva forma de pensar.
  • Poner al cliente primero: Ver al cliente como la prioridad, exigirá a los equipos a encontrar nuevas ideas para problemas persistentes tanto en la estructura del cliente, como en la propia.
  • Usar Design Thinking: Las capacidades del diseño estratégico son el nuevo diferenciador en la era digital; usar esta metodología detonará cambios que no se habían contemplado nunca en la historia de la compañía.
  • Enfocarse en el valor: Es crítico no caer en la tentación de implementar cualquier tecnología digital, sino, entender cuál o cuáles pueden disparar el crecimiento del negocio y generar valor diferencial para los clientes, y enfocarse en ellas.

El reto no es sencillo. Es fundamental crear una visión  de la estrategia digital de la compañía y diseñar un viaje que nos lleve a los objetivos planteados en esta estrategia. El primer paso de este viaje es entender qué capacidades tiene la organización para adentrarse en el recorrido hacia la transformación y luego entonces, comenzar a planear y ejecutar acciones orientadas en ese sentido. El lograr un cambio sustentable es alcanzable en un plazo no mayor a 24 meses. Lo digo con la certeza que me da la experiencia de ya haberlo llevado a cabo.

Siempre he creído que la mejor manera de predecir el futuro, es haciéndolo suceder, y eso solo es posible si lo originamos desde lo más profundo de las organizaciones, desde su ADN. Los invito a predecir el futuro de nuestras empresas; o dicho de otra manera, los invito a crearlo.

El científico e innovador, Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons, recomienda este artículo.

FUENTE

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