Innovación de procesos: innovar no se trata sólo de tecnología

14 Agosto, 2018 / Artículos
SAP-Think-Innovate

Vivimos un momento en el que la innovación se posiciona como una obligación. Pero no sólo debemos tener en cuenta la innovación tecnológica, sino que debemos impulsar esta evolución con un cambio en nuestra forma de hacer las cosas; en definitiva, apoyarnos en la innovación de procesos.

Estamos en un momento de cambios constantes y acelerados. Cada menos de dos o tres años estamos viendo cómo ocurre algo que nos hace cambiar o replantearnos la forma de hacer las cosas tales como la web, el móvil,  las RRSS, el smartphone, el cloud, la inteligencia artificial… un entorno que, en consecuencia, exige un gran esfuerzo en innovación (de procesos o  disruptiva a partes iguales)

Antes no era así, transcurría más tiempo, decenas de años o cientos de años, para que algún evento fuese lo suficientemente notable para que las cosas cambiasen de forma sustancial. Las empresas tenían un entorno más o menos estable en el que se encontraban seguras.

Pero como decíamos, esto ya no es así, están apareciendo empresas nuevas / startups que están irrumpiendo en el mercado y en su sector haciendo tambalear ese entorno que las grandes empresas creían tener controlado.

Sin duda, la innovación y los avances tecnológicos están haciendo cambiar las reglas del juego y se están consiguiendo saltos exponenciales que permiten que las empresas de tecnología puedan estar alcanzando valoraciones muy por encima de las empresas “tradicionales” en mucho menos tiempo.

Debido a esto, las empresas tienen que prepararse para seguir siendo relevantes para el mercado y el usuario, porque si no lo hacen desaparecerán.

Innovación: disruptiva vs. de procesos

Las empresas están claramente enfocadas en poner la innovación como elemento clave para adaptarse y transformarse.

El primer paso es definir qué modelo de innovación corporativa se decide implantar en cada organización:

Dentro de los diferentes tipos de innovación que conocemos, la innovación disruptiva es la que más estamos oyendo, pero la que cuesta más ver dentro de las empresas más consolidadas.

Como sabemos, la innovación disruptiva busca crear algo nuevo que destruya o deje obsoleto lo anterior, o te permita introducirte en un sector completamente nuevo.

Por esto la dificultad de encontrarnos este tipo de innovación tiene su parte lógica; porque es difícil ver a dirigentes que llevan años y años orientados a hacer crecer un producto o servicio para capturar más cuota de mercado plantearse romper ese entorno poniendo en riesgo aquello que le mantiene y le está dando sus beneficios actuales.

Innovación de procesos: ¿Dónde poner el foco?

Sin embargo es en la Innovación incremental y de productos existentes o en la innovación en eficiencia y de procesos donde vemos que la mayor parte de empresas están trabajando.

En este caso el foco está claro, mejorar aquellos productos / servicios mediante nuevas funcionalidades que me permitan subir el precio o bien orientarlo a crear nuevas maneras de hacer las cosas que permitan ser más eficientes y mejorar el margen de la cuenta de resultados y/o la experiencia de cliente.

Este punto de nuevas maneras de hacer las cosas, en el caso de la innovación de procesos, me parece realmente importante porque enlaza directamente con las posibilidades que nos abre la tecnología innovadora que está emergiendo, y que hemos mencionado al principio, con el objetivo que tienen todas las compañías de transformarse y adaptarse.

Esta transformación se buscaría tanto hacia afuera, es decir, hacia el mercado para crear productos y servicios con foco en cliente, como hacia dentro. En otras palabras, crear el nuevo modelo de organización y de gestión de proyectos que permita hacer la organización más ágil y eficiente.

Estamos viendo cómo las empresas están implantando, en su afán de evolucionar, nuevas metodologías de trabajo enmarcadas en la innovación de procesos. Éstas, por un lado, ponen al cliente en el centro (design thinking, service design) y, por otro, buscan una mayor agilidad y  eficiencia (Agile, Scrum, Lean Startup).

Innovación de procesos: El papel de la colaboración

Estas nuevas metodologías de trabajo tienen en común el énfasis en el trabajo colaborativo. Tenemos que aprovechar todas las posibilidades que nos ofrece la tecnología para poder innovar en los procesos y hacer de esta palanca clave, el trabajo colaborativo, un impulsor de la transformación cultural de las organizaciones y que deje de ser uno de los grandes frenos para todos los proyectos de transformación, bien porque las personas no quieran, no sepan o no  colaborar.

Si preguntas a cualquier persona, dentro o fuera del comité de dirección, si le parece importante colaborar entre departamentos, prácticamente el 100% asegurará que es algo muy importante. Pero la realidad es que luego cuesta mucho que la gente colabore fuera de su silo.

En ocasiones es porque no quiere, por ejemplo, hay objetivos opuestos entre los departamentos: Si ayudo al canal online a vender, no vende el canal telefónico y ésto me penaliza.

Puede ser porque nadie le haya enseñado a colaborar o no existan los medios o herramientas para poder hacerlo. En el primer caso, será una tarea de sensibilizar, formar y practicar.

En el caso de las herramientas, con la llegada del cloud, existen numerosas soluciones que permiten cambiar por completo la forma de trabajar que teníamos hasta ahora, en diversos ámbitos:

Comunicación (Skype, Yammer, Slack)

Almacenaje de la  información (SharePoint, Onedrive, Google Drive)

Trabajo en línea con acceso en tiempo real todo el equipo al mismo documento y versión (Office 365º, Suite Google)

Gestión y seguimiento de proyectos (Office Planner, Trello) para saber cómo están distribuidas las tareas y el estado en el que se encuentran, quién y cuándo las tiene que desarrollar, etc.

Estas nuevas tecnologías y metodologías implican que reformulemos e innovemos en los procesos. No basta con introducir una solución, por ejemplo, One Drive para que todos podamos trabajar sobre el mismo documento y nos ahorremos innumerables versiones, malos entendidos, horas de agrupar comentarios… sino que tenemos que crear un nuevo proceso que le dé sentido ya que, si mantenemos el mismo proceso anterior, estaremos matando la solución y las personas no verán el valor de lo nuevo.

Lo más importante de todo esto, no es, por tanto, introducir herramientas sin más. Lo más importante para conseguir que sea un éxito es hacer ver a las personas la finalidad y los beneficios de esta nueva forma de trabajar y cómo conseguirá mejores resultados de manera más eficiente.

Por tanto, si queremos ser una empresa innovadora y seguir siendo relevantes en estos momentos de cambio acelerado y constante, tendremos que, por supuesto, innovar en producto y servicio y liderar la tecnología, pero tendremos que poner foco también en innovar en la forma de comunicar y en la forma de adaptar los procesos a las novedades que van surgiendo.

El científico e innovador, Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons, recomienda este artículo.

FUENTE

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