Kate Brandt, directora de sostenibilidad de Google: “El consumo de energía es nuestro mayor impacto en el planeta”

26 Abril, 2019 / Artículos

El medioambiente -y su protección- es uno de los ámbitos en los que Google todavía puede sacar pecho y presumir de aquello que usaba como lema en sus comienzos: don’t be evil. Así, aprovechando el Día de la Tierra, permitió a El Mundo entrevistar a Kate Brandt, directora de sostenibilidad de la compañía y encargada de fijar su estrategia en este ámbito.

Brandt, que trabajó como directora de la Oficina Federal de Sostenibilidad en la Administración de Obama, explica que éste es “uno de los valores principales” de Google desde su fundación y que está presente tanto en sus centros de datos como en sus productos físicos o sus propias oficinas.

“Tenemos una empresa neutral en emisiones de carbono desde 2007”, asegura, y esto lo consiguen gracias a “una estrategia de tres partes”: eficiencia energética, energías renovables y la compensación de carbono. Esta última supone, como indica su nombre, compensar las emisiones que emite la empresa en otras áreas.

A medida que la empresa crece, su huella también lo hace y cada vez es más grande la bota con la que pisa. Esto, por el momento, no va a cambiar, aunque Google presume de que, al menos, el crecimiento no es parejo: el ‘estirón’ de la compañía y el de su pie -figurado- no va al mismo ritmo.

“El consumo de energía es nuestro mayor impacto en el planeta y por eso estamos tan centrados en ello”. Con esto se refiere principalmente a sus centros de datos. Estos no son verdes, así que Google compensa el gasto con la compra de energía renovable, algo que consigue desde 2017.

Pero no solo sus centros de datos tienen una huella de carbono; Google también fabrica y distribuye productos (sus móviles, por ejemplo) y esto tiene un gran impacto en el planeta. En el caso de la división de hardware, es bastante más complejo alcanzar estos objetivos, aunque la firma ha convertido “en un objetivo global a nivel de empresa” incrementar la sostenibilidad.

En este caso, publican informes de responsabilidad en su cadena de montaje que les permite mostrar su mejora en este aspecto. Así, a pesar de que tienen trabajo por delante, varios de sus productos han conseguido la certificación EPEAT, ya sea de plata (Pixel 2) o de oro (Pixel 3XL).

En lo referente a las energías renovables, donde Brandt considera que han hecho “un trabajo particularmente bueno”, desde el año 2017 adquieren tanta energía renovable como consumen. Además, sus edificios son cada vez más verdes.

Este mensaje trata de transmitirse a los usuarios con distintas campañas, como Project Sunroof, una iniciativa surgida del famoso 20% del tiempo que deben dedicar sus empleados a otros proyectos. En este caso, se trató de un trabajador que quería saber si podría instalar placas solares en su casay que ahora es una herramienta para que cualquiera sepa si es posible que está disponible en Estados Unidos, Francia, Reino Unido y Alemania.

En otros casos el papel de Google es bastante más pasivo. Brandt destaca “el papel de algunos productos que tenemos que trasladan la sostenibilidad a los clientes como el termostato Nest”. Este, asegura, ha ahorrado la energía suficiente para abastecer a la ciudad de San Francisco “durante cerca de tres años”. Sin embargo, estas reducciones únicamente están derivadas del uso de sus servicios; no conllevan una educación activa del usuario.

En este sentido, ¿considera que las compañías del sector son más conscientes de su impacto en el planeta? En opinión de Brandt, aunque no es el caso en todas las empresas, cada vez se presta más atención al medioambiente. Y, de hecho, no solo dentro del mundo de la tecnología, sino globalmente. “Vemos una demanda de consumidores e inversores para que lo hagamos bien”.

El científico e innovador, Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons, recomienda este artículo.

El Mundo

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