Los pendientes de la política de innovación y emprendimiento para 2017

16 Diciembre, 2016 / Artículos
orig (8)

Mejor relación entre startups y empresas y fiscalización a recursos públicos son algunos de los temas que debiesen perfeccionarse el próximo año.

Con el fin de año ad portas, las aguas han estado movidas para el entorno de la innovación y el emprendimiento local. De hecho, la semana pasada se supo que Andrés Zahler dejó su cargo como jefe de la división de Innovación del Ministerio de Economía y que en el verano, Inti Núñez hará lo mismo en la Gerencia de Emprendimiento de Corfo.

Y es con esa estructura que, probablemente, se enfrentarán los últimos meses de la actual administración, cuyos principales lineamientos ya han sido delineados (ver relacionado).

Más allá de los innegables logros que se han conseguido en los últimos tiempos, hay todavía ciertas falencias que se pueden mejorar durante 2017. Así lo cree Patricio Feres, gerente de Innovación de Corfo, quien apunta que es necesario, por ejemplo, un mejor sistema integral de monitoreo y evaluación de los distintos programas de innovación y emprendimiento. “Es por ello que estamos sentando las bases para mejorar el monitoreo que se está haciendo, evaluar los resultados y posteriormente, dimensionar el impacto de los distintos programas”.

Un poco más crítico es Hernán Cheyre, ex vicepresidente ejecutivo de Corfo, quien cree que uno de los principales desafíos para 2017 pasa por recuperar un clima amigable con la inversión y el emprendimiento, a través de señales concretas que apunten a revertir expectativas. “Esto paulatinamente se ha venido introduciendo en el discurso oficial y en algunos programas específicos de apoyo, pero la orientación global de las políticas públicas ha evolucionado en el sentido inverso”, dice el también director del Instituto de Emprendimiento de la UDD.

Cheyre agrega que en un contexto en el que la regulación tributaria y laboral no están contribuyendo en forma positiva a este propósito, sí se podrían entregar señales concretas en un ámbito más general, como lo sería revalidar la obtención de ganancias como una fuente legítima de ingresos y como un incentivo fundamental para impulsar la actividad emprendedora. “El Ministerio de Economía debería tomar un rol más activo en estas materias, creando algo así como una oficina nacional de la competitividad, que reciba un mandato directo de la Presidenta y que empodere debidamente al ministro, y que tenga por objetivo articular, agilizar y gestionar iniciativas orientadas a este propósito, dando cabida y evaluando necesidades que surjan de mesas de trabajo público-privado sectoriales”, recomienda.

Selección colaborativa

Por su parte, Nicolás Shea, creador del programa Start-Up Chile, dice que como el país se ha posicionado fuertemente como referente en la región en materias de innovación y emprendimiento, mantener ese liderazgo es fundamental. “Al mismo tiempo, la inversión en innovación como porcentaje del PIB sigue en niveles muy bajos y en esta tarea, el desafío mayor está en motivar al sector privado o coinvertir con él. Corfo cumple un rol muy importante en la asignación de fondos públicos para innovación, y me parece clave apalancar esos fondos con recursos privados y mejorar la asignación de los mismos y aprovechar las bondades de la innovación abierta”, dice.

En ese sentido, el también fundador de Cumplo propone que tal como se hace en Start-Up Chile, y dado que hoy existe un ecosistema desarrollado en Chile, se puede potenciar el ” crowdsourcing ” o selección colaborativa, para identificar los mejores proyectos. Además, sostiene que se podría apalancar la inversión pública a través del crowdfunding para incorporar capitales privados. “Esto no solo permitiría aumentar la inversión total en innovación y emprendimiento, sino además, conectar mejor los proyectos con los usuarios y el mercado”, asegura.

 

En una mirada más macro, Luis Lino, director general del Centro Innovo de la Usach, dice que junto con mejorar la medición del impacto de los fondos entregados, es necesario también definir desafíos país a mediano y largo plazo. “Motivar e invitar a la presentación de proyectos novedosos que nos hagan avanzar en la solución de nuestras brechas y que potencien nuestras ventajas”, agrega, y apunta también a generar modelos chilenos de apoyo y desarrollo de la innovación. “Evaluar a los postulantes con expertos en lo que se está proponiendo y no con representantes de unidades del Gobierno (que no tienen por qué dominar el estado de la técnica), que evalúan por lo que se dice en las exposiciones de cinco minutos”, dice.

 

El científico e innovador, Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons, recomienda este artículo.

 

FUENTE

FacebookTwitterGoogle+LinkedInCompartir

Te puede interesar