Los personajes de la innovación

3 Agosto, 2016 / Artículos
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En el diccionario, la innovación se presenta como un cambio que introduce novedades. En general el concepto se utiliza en el sentido de nuevas propuestas o invenciones y su implementación.

En el mundo empresarial, la capacidad de innovación es considerada fundamental como estrategia competitiva para mantenerse liderando un cierto mercado o rubro. Es la capacidad que tiene la empresa para convertir la creatividad en un modelo de negocio rentable que genere beneficios.

A veces se trata de nuevos productos o servicios que satisfacen la necesidad de usuarios nuevos o no, pero también pueden ser pequeñas mejoras en la oferta actual que la hacen más eficiente, como un cambio en los procesos, en la entrega, en el diseño, etc.

La innovación puede lograr mejoras interesantes para el usuario. Ejemplos claros son la incorporación de los envases de cartón con UAT para la leche o el delivery para los servicios de alimentación.

Pero también puede generar cambios radicales en la manera de llenar las necesidades, como la aparición de la telefonía móvil, que revolucionó la forma de comunicarse y hasta el estilo de vida de las personas.

El ambiente de negocios actual obliga a las empresas a estar generando innovación permanente en el manejo de la información, en el gerenciamiento de las personas, en los procesos de producción, etc.

Algunas empresas generan innovación en forma intuitiva, pero a veces no lo pueden repetir o sostener. Los desafíos que presenta el mercado son constantes, por eso, instalar un proceso o una metodología de la innovación es la mejor manera de responder. Debe ser sistemático.

Una empresa que tiene la innovación en sus procesos mira al futuro de acuerdo a su imaginación y creatividad, y no de acuerdo a su pasado. Es una organización con una cultura abierta que genera un ambiente propicio para la creatividad, valorando el aporte de todos los colaboradores.

Sin embargo, la innovación trae en su esencia el cambio, y no todas las personas reaccionan igual al cambio. La cultura organizacional tiene un papel clave en la manera como se perciben y se adoptan los cambios y, por ende, en el éxito de los procesos de innovación.

Estos son algunos de los personajes que aparecen a la hora de enfrentar los cambios:

  • El optimista desinformado: es el que se entusiasma con el cambio de inmediato, aún sin conocer los detalles ni las consecuencias. Es el que acepta lo nuevo, pero en general tiene altas expectativas sin ninguna información, por lo tanto, pueden no cumplirse y terminar en frustración.
  • El pesimista informado: es aquél que se informa en detalle y con foco principalmente en el esfuerzo que va a implicar el cambio. No tiene muchas expectativas, en realidad, espera que no resulte como se esperaba.
  • El que se detiene y se va: esta persona no acepta el cambio, considera que no es bueno para él y decide abandonar la organización, sea renunciando o solicitando ser excluido del equipo que lidera el proyecto o ser transferido. Es sincero.
  • El que se detiene y se queda: en este caso, la persona tampoco acepta el cambio, pero permanece en la empresa y en el equipo. Generalmente no expresa en forma directa su desacuerdo, pero no contribuye al avance del proyecto y siempre encuentra dificultades.
  • El esperanzado: es un optimista también, pero con expectativas más reducidas. Entiende un poco más lo que implicará el cambio y lo acepta de buen grado.
  • El realista informado: este personaje es más objetivo. Espera tener toda la información para luego moldear sus expectativas y decidir si apoya o no el cambio. Sin embargo, no es pesimista sino prudente.

Podemos identificar estos y otros comportamientos en las personas en los procesos de innovación, pero también podemos verlos como etapas por las que éstas van pasando durante el proceso.

Si encuentra algunos de estos personajes en su empresa cuando se presentan los cambios, sepa cómo tratarlos para ir llevándolos por las distintas etapas, hasta llegar al comportamiento que necesita.

La cultura deberá ayudar a delinear una suerte de conducta esperada que propicie la innovación permanente y eficiente. Y no se olvide que el que no se mueve, se muere.

El científico e innovador, Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons, recomienda este artículo.

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