Negocios en la economía digital: Adaptarse o morir

27 Abril, 2017 / Artículos

Para entrar al ritmo del mundo de hoy hay que tener en cuenta el vertiginoso advenimiento del mundo digital en nuestra vida personal y profesional, en la que un contenido enviado por Twitter o Facebook tiene una relevancia de tres horas en promedio; en la que para el año 2017 el 90% del tráfico en Internet será en video, en la que una persona promedio revisa su teléfono celular 150 veces al día y en la que los Millennials comparten experiencias de compra online.

El nivel de digitalización del contacto entre personas, dispositivos y empresas marca una pauta frente a la manera de interactuar con la economía y los negocios. Por ello, volverse móvil de manera acertada es clave, pues la transformación es tan rápida que si una empresa (o una persona) no se adapta, corre el riesgo de quedarse del último vagón de la evolución tecnológica, lo que puede llevarla directo a la quiebra.

Pero a pesar de la necesidad de actualizarse rápidamente y el temor que ello puede generar en cualquier organización, el cambio podría brindar oportunidades inimaginables de negocio para las compañías. Y con el fin de tomar ventaja de esta nueva era, es necesaria la interacción en el mundo digital para ampliar el espectro, y aprovechar al máximo la información adquirida y las capacidades de cada empresa.

En este proceso, hay que recordar que nuestra huella digital (digital, no dactilar) queda impresa en cada una de nuestras actividades cotidianas, pues cada día más de 1,300 millones de personas interactúan en las redes sociales y más de 9,000 millones de sensores rastrean la mayoría de lo que se crea, comercializa o entrega, una actividad global que genera gigantescos volúmenes de datos.

Dicha montaña de información, que por lo general crece sin control, representa un reto para las empresas si se logran aprovechar los numerosos retos que trae consigo. A este respecto, Bill McDermott, presidente de SAP, advierte que las 200 empresas más grandes del mundo mal gastan 237,000 millones de dólares al año (casi el PIB de Colombia), que se traducen en desperdicio, ineficiencia y oportunidades perdidas, lo que equivale a 10% de las utilidades de dichas organizaciones.

Otro escenario en el que se genera información valiosa entre usuarios y máquinas es en el Internet de las Cosas (IoT, por su sigla en inglés). La firma de investigación de mercado Gartner, revela que el número de dispositivos conectados en el universo se multiplicará 30 veces en apenas una década, y se estima que tendremos más de 200 billones en 2020, en donde compañías, procesos, datos y cosas se conectarán como parte de una red única. Este fenómeno traerá consigo una interacción inédita y generación de información que abrirá las puertas a infinidad de oportunidades de negocios pero, para aprovecharlas, hay que estar ahí.

Por lo anterior, el proceso de volver a imaginarse y reinventarse, ayuda a cristalizar el modelo de negocio futuro. De ahí el origen del marco digital de negocios (digital framework), mediante el cual la cadena de valor será digitalizada, incluyendo la base que sirve como plataforma para la innovación y optimización de los procesos de negocio.

Cada empresa puede desarrollar una estrategia digital mediante cinco pilares.

El resultado basado en la experiencia del cliente.

La plataforma base o core digital del negocio, que reúne todos los procesos de la empresa y desarrolla análisis en tiempo real para ser más inteligentes, rápidos y simples.

Una fuerza de trabajo inteligente y comprometido, tanto empleados como empleadores.

La colaboración de los proveedores para acelerar la innovación y el crecimiento.

Aprovechar los activos y el Internet de cosas para manejar ideas en tiempo real y nuevos modelos de negocio.

El científico e innovador, Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons, recomienda este artículo.

FUENTE

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