¿Por qué las startups necesitan desde el inicio una estrategia global?

2 Marzo, 2018 / Artículos
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Ni Apple ni Microsoft, dos gigantes de la tecnología que nacieron del emprendimiento, tuvieron que pensar de forma global cuando empezaron su camino, hoy las cosas para las startups son totalmente distintas, así lo asegura desde Silicon Valley la firma de Venture Capital B37.

A mediados de los años 70, Bill Gates, hoy uno de los tres hombres más ricos del mundo, abrió las puertas de Microsoft, un proyecto de emprendimiento de tipo tecnológico que en su momento nadie imaginó que llegaría a ser lo que es hoy.

Su principal objetivo en aquel entonces no era tener este alcance, mucho menos conquistar cada rincón del mundo, sino crear y desarrollar máquinas que fueran capaces de transformar la manera en que las personas vivían su día a día.

Pero en tiempos como los que vivimos hoy, con la tecnología escalando a un nivel nunca imaginado, a Gates no le hubiera bastado con querer crear, sino que en efecto hubiera necesitado contar entre manos con una estrategia global.

Este es justo el reto que hoy tienen frente a ellos los emprendedores del mundo, quienes ya no pueden únicamente concentrarse en desarrollar su idea, necesitan pensar en la manera en la que llevarán a los cinco continentes, así lo asegura a Forbes México, Rodrigo Sánchez Servitje, fundador de la firma de Venture Capital B37, basada en Silicon Valley.

“Hace 40 años, cuando Microsoft y Apple abrieron sus puertas, sus fundadores no tenían que preocuparse por lo que pasaba en los mercados internacionales, sus clientes sólo estaban en su país al igual que su posible competencia, por lo que podían darse el lujo de ver de lejos a otros territorios”, explica Sánchez Servitje, quien colabora en B37 con David Hite y Santiago Sánchez Badía.

Un par de casos que explican esta necesidad que deben tener los emprendimientos por mirar al mundo, expone, son Uber y Airbnb, compañías que nacieron en Estados Unidos y que encontraron oportunidades, porque supieron verlo rápidamente, en muchas partes del planeta.

“Las nuevas startups exitosas como Uber o Airbnb si bien se preocuparon por ganar en su territorio, también lo hicieron por llevar sus proyectos a otros países y dominar en ellos, de ahí que en la actualidad hasta tres cuartas partes de su mercado estén fuera de Estados Unidos, siendo en su caso más importantes ciudades como Sao Paulo o la CDMX que Portland o Dallas”, sostiene.

Mayor ambición

Los emprendedores necesitan tener la capacidad, expone el fundador de B37, de poder desarrollar un producto sólido y de necesidad, capaz de permear en la vida de las personas, y al mismo tiempo de mirar estas oportunidades que puedan existir para ellos en el exterior.

Y para que ambas caras de la moneda pueda convivir de forma exitosa, como pasó en el caso de los emprendimientos de Travis Kalanick y Brian Chesky, es importante, señala Sánchez Servitje, que piensen no sólo en que el producto que es el eje de su emprendimiento resuelva problemas locales.

“Hoy la principal característica que deben de tener los emprendedores de México y el mundo pasa por tener ambición, no necesitamos proyectos que resuelvan problemas pequeños y locales, requerimos estén pensados en solucionar problemáticas regionales y globales, que sean capaces de competir fuera de la zona que conocen”, asegura.

De acuerdo con el experto, el que los proyectos cuenten con esta fórmula les permitirá tener, además de mejores resultados en ingresos, más posibilidad de acceder a capital para su escala. “La mayoría de los fondos de capital de riesgo están apostando por empresas que cuenten con esta cualidad, están buscando compañías que puedan tener esta globalidad que da mayores posibilidades de tener impacto”, afirma Sánchez Servitje.

Puente entre startups y corporativos

Uno de los objetivos más importantes que tiene B37, quien ha invertido ya en alrededor de 15 proyectos entre los que se encuentran Pelotón, Clear Labs y Clara Foods, es apoyar a que estas startups a las que llega su capital puedan tener un crecimiento mucho más veloz.

Para esto se propusieron ser un puente entre las empresas que les proveen de capital para invertir y las startups, siendo la idea principal el que estos proyectos puedan proveerles soluciones a ellas.

“El capital que tiene B37 proviene en su mayoría de grandes empresas que tienen presencia en más de 60 países y que cuentan en conjunto con tres millones de puntos de venta, por lo que la idea es que entre ambas se complementen”, menciona.

De esta manera, lo que se intenta es que estas grandes compañías que están dentro de B37 sean, antes que otros, aquellos que se beneficien de las tecnologías y soluciones que tienen las startups. “La meta es que podamos ser una plataforma en la que se intercambie tecnología por escalabilidad, las empresas ganan innovaciones y las startups crecimiento”, concluye.

El científico e innovador, Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons, recomienda este artículo.

 

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