Por qué se fracasa al momento de querer innovar

22 Febrero, 2017 / Artículos
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Para muchas de las empresas que existen hoy poder ser considerada por los consumidores y la industria como un referente de innovación es casi mandatorio.

Todo producto en el mercado puede tener algo de innovador de acuerdo con los ojos que se le mire, sin embargo en el mundo de los negocios son las cifras las que realmente dicen la verdad. De acuerdo con Nielsen el 76% de los productos que se lanzan al mercado masivo fracasan en el primer año.

Buscando entender las causas de este fenómeno, tuve la oportunidad de conversar con diferentes expertos en el tema a nivel global en Berlín, a propósito del Foro Global de Innovación donde todos coincidieron con una idea central: Son muy pocas las empresas que han logrado desarrollar una Estrategia de Innovación sólida y ampliamente conectada con la llamada ‘Estrategia Competitiva’ de la compañía.

De acuerdo con Gary Pisano, profesor de la Escuela de Negocios de Harvard Estrategia de Innovación se refiere a ‘ese primer paso donde el grupo innovador conoce, comparte y adquiere un compromiso con las metas, políticas y comportamientos, dirigidos a lograr un objetivo competitivo específico unificado entre la corporación y sus innovaciones’.

En otras palabras se trata de ser coherente y no hacer que una empresa vaya hacia una dirección mientras su departamento de innovación va hacia otro lugar. Para los expertos globales esta ausencia de conexión entre los objetivos a largo plazo y el plan de innovación será el centro de esta cuestión.

Algunas ideas que lo ayudarán a analizar su Estrategia de Innovación:

  1. Efectividad como mantra: Uno de los principales retos de innovación está relacionado por disminución el tiempo que demora internamente el proceso desde su pensamiento hasta lanzar en el mercado. Cómo lograr efectividad debe ser un reto, para algunas empresas funciona investigar de manera simultánea, para otras la solución implica menos testeo, cada caso es diferente.
  1. Ecosistema libre de burocracia: A veces el grupo de innovación corporativamente es percibido como ‘divergente’, sin embargo se requiere una suerte de licencia creativa para poder ver cuál será la siguiente novedad del mercado. Algunas empresas generan espacios separados de sus corporativos para que la ideación pueda correr libremente.
  1. Implementar es clave: Muchas veces los ejecutivos encargados de la innovación se desligan de los proyectos en el momento en el que van a ser lanzados en el mercado. La calidad en la ejecución debe hacer parte de los ejes estratégicos de innovación y para esto se requiere una cultura donde todos los ejecutivos puedan ‘pensar y actuar’.
  1. Comunicación unificada: A veces el problema es de lecturabilidad, ya sean los miembros de la junta directiva o los proveedores con los cuales trabaja innovación es necesario crear un lenguaje común que muestre de manera clara la forma en la que los Objetivos Competitivos de Negocios tienen una versión relacionada con sus nuevos productos.
  1. Saber qué se quiere investigar: El principio de los planes de innovación está relacionado con una búsqueda de información que ayuda a entender necesidades y oportunidades de mercado, la estrategia de innovación debe incluir el comprender cuál es el conocimiento que puede de manera eficiente responder a los objetivos de la compañía.
  1. Cada empresa es única: Hay que entender que no todas las empresas pueden seguir los mismas guías para crear e implementar una estrategia y plan de innovación, será el modelo y naturaleza del negocio y sus características los que determine los rasgos únicos. Franquiciados, modelos de producción y consumidor generan algunas diferencias.
  1. David vs Goliat: Se debe inculcar en las grandes corporaciones un sentido de apertura, entender que hay más ideas innovadoras en los emprendimientos independientes y que a veces pueden superar departamentos completos. Esto implica que a veces innovar también se trata de adquirir y asociarse con el más pequeño para poder ganar novedad.
  1. Sea corto y preciso: Hoy en día las principales consultoras de innovación le están ayudando a las empresas a crear objetivos y metas dentro de su estrategia de negocio que se puedan traducir de manera concreta en el mundo de la innovación. Es claro que metas ‘vagas’ como ‘ser más saludable’ abre muchas puertas a muchas interpretaciones.
  1. Impulse una Cultura de Cambio: La innovación como estrategia va más allá de los encargados de ella, todos los empleados y asociados a la empresa deben sentir que la corporación se encuentra en constante cambio, que pueden ir desde nuevas formas de hacer las cosas rutinarias hasta la llegada a nuevas categorías de mercado. Bienvenido el cambio.
  1. Todo buen ciclo puede terminar: La estrategia de innovación debe estar pensada a partir de una realidad indiscutible en el mercado: todos los productos tienden a tener una curva que los lleva a reinventarse hasta un día donde pierden relevancia. Ver cuál será el siguiente paso de su categoría es crucial, más allá del éxito que tenga hoy el negocio.

El científico e innovador, Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons, recomienda este artículo.

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