¿Qué sabemos y qué nos gustaría saber sobre la economía de la innovación y el emprendimiento?

1 Agosto, 2019 / Artículos

Ya no es novedad que existe un consenso en la teoría económica, así como abundante evidencia, sobre el rol central de la innovación y el emprendimiento en el crecimiento económico. Las empresas y emprendimientos innovadores mejoran la productividad y competitividad de un país, promoviendo ganancias de eficiencia y reasignación de recursos de empresas de baja a alta productividad. Y los aumentos de productividad se traducen en mejores salarios y mayores niveles de bienestar de la población. Tampoco es algo nuevo que los países de América Latina, a pesar de algunos avances, muestran un desempeño poco satisfactorio en términos de innovación, en comparación con otras regiones.

Lo que sí es algo nuevo es que en la última década -en parte gracias a la amplia difusión de instrumentos estadísticos como las encuestas de innovación- América Latina y el Caribe (ALC) ha visto un alto crecimiento en la producción de investigaciones y evidencia empírica que confirman la importancia de la innovación y el emprendimiento como motores del crecimiento, también en esta región. Esto ha llevado a muchos gobiernos a darles un énfasis en el marco de sus agendas de desarrollo.

De estas investigaciones iniciales han surgido algunas respuestas, pero también una variedad de preguntas muy relevantes para los investigadores y hacedores de política de cara al futuro.

  • ¿Qué explica este mal desempeño de la región?
  • ¿Cómo podemos mejorar?
  • ¿Cuáles son los principales obstáculos para la innovación y el emprendimiento?
  • ¿Qué políticas públicas se requerirían para superarlos?
  • ¿Cómo se pueden financiar estas nuevas empresas innovadoras?
  • ¿Cómo mejorar su rendimiento y supervivencia?

Para tratar de responder a estas interrogantes a través de investigación de alta calidad surge en 2017 la Red de Economía de la Innovación y el Emprendimiento en América Latina y el Caribe(RIE). Entre sus actividades está la organización de una conferencia anual que ya va por su tercera edición en 2019. En diciembre 2018, varios trabajos presentados en la primera conferencia de RIE en 2017 se publicaron en un número especial de la revista Estudios de Economía. Resumimos algunos de sus principales hallazgos e implicaciones.

Hasta el 15 de abril está abierta la convocatoria de ponencias para la tercera conferencia de RIE, a realizarse en Asunción, Paraguay (18-19 de julio de 2019). La conferencia fue declarada de interés científico por el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) de Paraguay.

Existen fondos limitados para financiamiento parcial de viaje y estadía para los seleccionados.

¿Qué nos dicen las nuevas investigaciones en economía de la innovación?

Una de las preguntas principales para los países latinoamericanos es cómo mejorar sus esfuerzos de innovación. En este sentido, las investigaciones sobre los determinantes de la innovación son muy relevantes. Alejandro Bello y Carlos Bianchi contribuyen a esta literatura analizando la relación que tienen la diversidad educativa y la estructura organizacional con el desempeño innovador en las empresas uruguayas. Este es uno de los primeros artículos que analizan cómo la diversidad en la especialización educacional de los empleados puede afectar la innovación en ALC. Sus resultados, en línea con los de otros estudios, muestran que la diversidad educativa puede aumentar la probabilidad de introducir innovaciones radicales, pero el impacto es menor en empresas que han realizado cambios en su estructura organizacional.

El artículo de Diego Martin titulado “La curva de salarios en forma de U e Internet: el caso colombiano” está relacionado con la literatura sobre el impacto de las nuevas tecnologías en el mercado laboral. En particular, estima el impacto del uso de internet en los sueldos en Colombia a nivel individual y encuentra que éste es diferente entre grupos de trabajadores. En consonancia con otros estudios para países desarrollados, sus resultados muestran que los trabajadores con habilidades medianas reciben un beneficio salarial más bajo. Pero en contraste, sus hallazgos indican que los trabajadores poco calificados se benefician más del uso de Internet. Esto nos indica alguna de las implicaciones que puede tener la difusión de tecnología en términos de distribución del ingreso.

Con respecto a los estudios de emprendimiento, un campo de investigación no muy desarrollado en ALC, el trabajo “El efecto de dotación en los emprendedores: un vínculo arriesgado” de Isabella Echeverry y Santiago Reyes contribuye a nuestra comprensión de las decisiones de los emprendedores. Utilizan un diseño experimental dirigido a los empresarios colombianos para evaluar el papel del efecto de dotación (apego que tienen los emprendedores sobre sus empresas) en el comportamiento de riesgo de los empresarios y emprendedores. Los resultados, presentados en detalle en este blog, muestran que es más probable que acepten un mayor nivel de riesgo cuando está relacionado con sus empresas, lo que proporciona una posible explicación para el funcionamiento continuo de las empresas con bajo rendimiento, así como para las diferencias de valoración de un emprendimiento entre emprendedor e inversor, lo que dificulta el proceso de inversión de capital de riesgo.

Evaluando el impacto de los programas públicos

Una línea de investigación interesante es la relacionada con el impacto de los instrumentos públicos destinados a promover la innovación y el emprendimiento. El número especial de la Revista proporciona evidencia para programas en Argentina, Uruguay y Chile.

Mariano Pereira, Julián Martínez y Gabriel Scattolo analizan el impacto del programa FONTAR en Argentina. Al utilizar un enfoque de “diferencias en diferencias” con un panel de 954 empresas que solicitaron apoyo al programa en el período 2007-2013, encuentran evidencia de que la participación en el programa está asociada con un aumento en la innovación y la intensidad de inversión en investigación y desarrollo (I+D). También encuentran que el impacto es heterogéneo entre las empresas, concentrado principalmente en las empresas más pequeñas y las más jóvenes. Esto es coherente con la idea de que las subvenciones para la innovación son más efectivas para empresas con mayores problemas de acceso al crédito.

Daniel Buckstein, Elisa Hernández y Ximena Usher evalúan el impacto de los programas de promoción de la innovación llevados a cabo por la Agencia Nacional de Investigación e Innovación (ANII) de Uruguay. Usando una combinación de métodos no experimentales, los autores ofrecen evidencia de que estos programas son efectivos para aumentar la inversión en innovación en las empresas. Además, se encuentra que las firmas beneficiarias de estos programas tienen mayor probabilidad de introducir con éxito nuevos productos y procesos, pero no de tener mejores indicadores de desempeño económico.

Finalmente, Lucas Navarro publica un estudio sobre el impacto del Programa de Capital de Semillas de CORFO de Chile en el desempeño de las empresas participantes. Aunque los datos no le permiten controlar completamente el sesgo de selección, los resultados sugieren que las empresas que se benefician del programa tienen una mayor probabilidad de comenzar la actividad, crecer y sobrevivir en el mercado.

Los anteriores son solo algunos ejemplos de la contribución de RIE a la comprensión de los problemas más urgentes relativos a la innovación y el emprendimiento en la región. El desarrollo de nuevas investigaciones en áreas donde la evidencia es más escasa como el emprendimiento de alto impacto, las industrias creativas, el desarrollo de la industria de capital de riesgo y la incidencia de compras gubernamentales en la innovación, por nombrar algunas, son esenciales para la adopción de políticas públicas que ayuden a mejorar el desempeño innovador de las empresas y los emprendedores de la región.

El científico e innovador, Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons, recomienda este artículo.

BID

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