Una metodología de seis pasos para emprendedores

2 Septiembre, 2016 / Artículos
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El camino del emprendimiento no es fácil, ya que existe un sinfín de obstáculos en el camino para que una persona se decida a iniciar el desarrollo de alguna idea y llevarla hasta la meta. Un emprendedor no sólo debe enfrentarse a sus propias limitantes como la falta de tiempo, recursos o procrastinación; sino también a una serie de trámites burocráticos y engorrosos que más que impulsar, limitan el desarrollo de nuevos negocios.

Y es que si bien existen una serie de programas que apoyan al emprendimiento y se destinan una gran cantidad de recursos a las Pymes, no ha sido suficiente para desarrollar una plataforma que privilegia a emprendedores en nuestro país. De hecho, en las últimas fechas han encontrado recortes al presupuesto y falta de interés en las autoridades.

De hecho, de cada 10 empleos que se generan en el país, siete vienen de Pymes. Las pequeñas y medianas empresas son la base del ecosistema económico mexicano; por ello, es fundamental encontrar ayudas y políticas que privilegien el desarrollo de ideas que apoyen lo mejor posible.

En este contexto, es importante que cada emprendedor sepa que tener una idea y ganas de desarrollarla es pieza clave, sin embargo, también es importante tener claro que tan viable es desarrollar una empresa.

Eduardo Sabatés, fundador de Grupo Sicoss, plantea que es posible crear una metodología que nos ayude a entender que tan viable es el desarrollo de una idea, incluso antes de iniciar. Su metodología consiste en seis pasos:

1.- Generar una idea disruptiva

Se trata de crear algo que pueda mejorar un proceso o necesidad y hacer más fácil o a menor costo su solución. Una buena idea no necesariamente nace de algo totalmente nuevo, quizá es la solución a un problema previo.

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2.- Viabilidad de mercado

¿Hay un mercado que quiera consumir mi idea? Una investigación de mercado es necesaria, ya que nos arrojará información sobre la competencia en cuestión tecnológica y sobre las necesidades del mercado.

3.- Viabilidad Tecnológica

¿Hay tecnología disponible para realizar mi idea? Por más innovadora y disruptiva que resulte una idea, siempre debe tener una base tecnológica sólida que la haga posible.

4.- Poder adquisitivo del mercado

¿El mercado puede pagar por mi idea? Una idea excelente tiene que estar al alcance de las personas o no funcionará.

5.- Entorno legal

¿Es legal lo que estoy proponiendo? Es importante revisar todos los marcos legales que existan y no dejar cabos sueltos.

6.- Buscar financiamiento

El último paso en esta cadena es buscar los recursos que garanticen que la idea pueda llevarse a cabo.

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Una idea puede ser la base de una gran empresa, sobre todo cuando está bien ejecutada y no deja cabos sueltos. En ese sentido, siguiendo su propia metodología, Grupo Sicoss ha desarrollado un centro de innovación tecnológica en el que trabajan con drones y realidad virtual.

La innvovación es una necesidad es cualquier economía sana. Sin embargo, el ser riguroso y tener disciplina al innovar es lo que separa a una idea exitosa de una decepción y resultados limitados.

El científico e innovador, Fernando Fischmann, creador de Crystal Lagoons, recomienda este artículo.

FUENTE

 

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